NOTAS  13 de noviembre de 2018

Bienvenidos a casa, Rosario Smowing

Luego de otra extensa gira europea, la Rosario Smowing volvió a casa y tuvo su show reencuentro con su pago, en el Galpón de la Música.

Prendidos fuego. Y no justamente por el calor, aunque bien podría haber sido. Así volvió Rosario Smowing de su gira por Europa. El Galpón de la Música fue el lugar del reencuentro con su gente. Sin banda soporte, para que sea una noche solamente para ellos, comenzó a eso de las 00hs presentando sus dos últimos videos. “Te escribiré”, tema incluido en “No te prometo Nada”; y “Cuatro caras, cuatro sombras”, recién salido del horno. Éste último, grabado íntegramente en Westfeld, Alemania.

De esa manera, daban comienzo a un show que tuvo mucha energía y baile. Sonaron los primeros tres temas, a modo de enganchados. Felices aquellos que gozan más de los primeros discos de la banda, ya que fueron los que comenzaron a calentar la pista de baile. “Un mal día... una buena noche”; “Mala costumbre”; “La Taberna Vasca” y otros clásicos de aquellos viejos tiempos sonaron. Hubo tiempo para ponerse “amoroso y llorar” parafraseando a su FrontMan Casanova. Y, obviamente sonaron los temas más nuevos. Retocados y mejorados con el paso de los años.

Claro que al tratarse de su regreso, se dieron el lujo de invitar amigos. Flor Croci, acompañada de su guitarra, subió para cantarle “Canciones pa’ la luna”, en un hermoso dueto con el Capitán Casanova. Martín José Pablo Tessa, como suele ser llamado en los recitales, aporto su infalible encordado en “Todo pa’ mí no es conmigo”. Tango del último material discográfico. Ivan Rosianski, sumado para la gira, también participó de algunas canciones a modo de invitado pero ya casi uno más.

Dos horas y algunos minutos de show. Un Diego Casanova con todo su histrionismo y personalidad al frente de la banda. Unos músicos del carajo. Un calor insoportable, al punto de que el Capitán terminó en cuero el recital. Tres amagues de irse, para volver a tocar el último tema.

Rosario Smowing sigue demostrando, que a pesar del paso del tiempo, ellos siguen creciendo. Y que al irse de su ciudad, siempre se vuelve con aires renovados.

Bienvenidos a casa, Rosario Smowing.

 

Texto: Lucho Ciaccio

Fotos: Cecilia Cordoba (coretesía de 221 Prensa)

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