NOTAS  26 de mayo de 2019

Big Menú, Caliope y la crema pura del hip hop.

La gira argentina de Big Menú los trajo a Rosario con toda su data, y fueron recibidos por los locales exponentes de Caliope Family.

Una noche fría de viernes otoñal en el centro rosarino, de esas que parecen prestarse más para las infusiones y cariños compartidos, acumuló capuchas, humos y manos arriba sobre calle Tucumán y San Martín, cerca de donde comienzan las bajadas, la ciudad se parte y se encuentran las personas a compartir en pasadizos que vislumbran el río y las construcciones de otros siglos.

¿Qué amontona a la gente una noche como ésta? La purísima crema del hip hop de hoy: Big Menú trayendo toda su data desde Barcelona, que es recibida por Caliope Family. Fauna brindó el espacio y el calor para que los cuerpos se saquen sus capas de abrigos, las dejen en algún rincón y comiencen a aclimatarse, estirarse, prepararse para la cascada de música que vendría.

Entrada ya la 1 de la mañana, Caliope Family se presentó en el escenario, y a los pocos segundos Brapis ya había levantado las manos del público atento. Mucha fuerza, y una identidad cada vez mas lograda canción a canción, rima a rima. “Mientras tu crew está haciendo bardo, Caliope está haciendo arreglos”. Del empuje constante al respiro con su último single Palabras (del que están estrenando videoclip en YouTube), que se queda grabado en las cabezas. La potencia continúa con canciones fuertes como Monedas Parte 2, Rhythms and Rhymes, y varias piezas nuevas. Caliope volvió a los escenarios locales hace poco, luego de una gira por tierras uruguayas y un parate de composición y encuentro musical, que trajo una pila de canciones nuevas que refuerzan su identidad, que generan el cabeceo y la mueca de goce fuerte. En el tiempo que lleva formada Caliope Family, se ha convertido en la banda que mejor representa al hip hop local hoy por hoy, y no sólo eso, sino también en un grupo que se está volviendo exponente de la historia del género en nuestra ciudad. No es joda lo que hace esta banda, que se va para arriba, que acumula seguidores y manos en el aire, y que se hace cargo de los escenarios a los que le toca subirse. Caliope no tiene techo. Bien ganado tiene el premio Rosario Edita al mejor disco de hip hop local del 2018 por Rhythms and Rhymes, pero mejor todavía tiene ganado el gusto de sus seguidores, el respeto de ambos ambientes (el del groove y el del hip hop), y el espacio en la cabeza de todas las personas que cantamos las rimas de Brapis mientras andamos en bicicleta. Respiro, pullover, campera, afuera, humo, risas, ninja crack, adentro, menos ropa, trago.

¿Listo? Big Menú en la casa. Parte el tiempo y las cabezas en dos la batería de José Benitez y se dispara con toda la fuerza el primer arsenal de acordes, ritmos y arreglos de Big Menú. Arranque instrumental que culmina con Recreo Parte 1: Calaveras Mexicanas (lo más nuevito), con toda la potencia de un power trío y todo el groove que te afloja las piernas. Saluda Big Menú, y ya estamos derretidos. Cada arreglo está puesto en el lugar justo y genera la sensación buscada. Este trío trae lo sutil de una caricia y lo potente de una patada en la cara. Pedro Campos sentado maneja las sensaciones, con las teclas y el bajo, que resuena en el pecho y se transforma en movimiento de las extremidades. La guitarra de Enric Peinado con sus respectivos pedales puede llenar de crema la situación con arreglos y punteos, o golpea con riffs que se te meten en el cerebro. José Benitez en el medio marca la cancha llevando todo adelante con el ritmo, quebrando formatos, mimando y golpeando la batería mientras rapea bien claro. Realmente es un lujo tener a esta banda acá, poder gozarla de cerca y ser atropellado por su música. Nivel mundial. Pasada la mitad del show es el momento de que el invitado suba al escenario Dani Ribba, el joven MC de Buenos Aires que los acompañó en esta gira por Argentina, con quien comparten dos canciones dejando que sus rimas se metan en las cabezas de los presentes como el humo que se mete en los pulmones. Va llegando el cierre y se pone cada vez más cremosa la cosa. “Hey! Wait! No hay prisa, it’s a new day.” Suena Guava, de las últimas canciones que vienen subiendo, y dan ganas de saltar. Rapeada por José y Pedro de pié, mensajes claros que se acompañan del baile inevitable. Una banda que se lleva puesta el mundo y cada lugar donde pisa. “Estamos haciendo historia y tú no, lo siento.” Se despide Big Menú y seguimos boquiabiertos por un buen rato. Salimos del microclima de fuego y calor, a la realidad allá afuera. Recibimos en nuestra ciudad a una banda de hip hop instrumental de nivel mundial. No había mejor banda para recibirla que Caliope. Una joya de noche. Puro goce.

 

Texto: Gonzalo Luján

Fotos: Yamil Veces

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