El dúo CKCK presentó Tablada Hollywood

Tras presentar dos adelantos, CKCK sacó a la luz su tercer material de estudio, Tablada Hollywood, producido íntegramente durante la cuarentena.

Entrando en la zona sur de la ciudad, atravesando la avenida fronteriza de 27 de febrero, se han estado gestando nuevos sonidos. Entre pasajes y pintadas del Trinche, se ubica el Estudio Bazar, en el barrio de Tablada, donde el colo Eh Bo y Kolia se han encontrado (a veces desde la presencia, a veces desde la virtualidad) para fusionar las capas sonoras que aporta cada cual, y cosechar así un tercer álbum del dúo COLONikOCOLOkIO: Tablada Hollywood.

¿Qué es lo que le suma el Hollywood al barrio de Tablada? Hace unas semanas, cuando recién salía el primer single adelanto, dialogamos en Planeta en Cuarentena con Eh Bo, y nos decía: "Tablada Hollywood es un puerto, una barranca. Que trae algunas cosas y se lleva otras. Hollywood es un poco una promesa también, de brillo que es sólo para el 1%. Es un poco jugar con eso de irse a la gran ciudad, a la gran promesa, a la búsqueda. Y también los sueños frustrados. Hay muchas cosas, pero más que nada es un chiste interno de un amigo que una vez dijo que estaba en Tablada Hollywood y quedó dando vueltas hasta que terminó apareciendo con forma de disco".

El disco inicia con Barrio, bien en forma de intro, con una guitarra criolla y sonidos que remiten al lugar, hasta que de a poco van apareciendo los tintes electrónicos, para que, sin darte cuenta que cambió el track, arranque Fantasma, sumergiéndonos de lleno en el viaje de Tablada Hollywood. Las máquinas van haciendo su juego, fusionándose con el bajo que lleva el pulso. Sonidos sintetizados y percusiones digitales. Estamos adentro.

Continúa con Oi, uno de los adelantos del disco, que cuenta con video clip presentado hace poco y grabado en la terraza del Bazar recorriendo a dron el barrio de Tablada. La cumbia fusionada a la que CKCK nos tiene acostumbrades se hace lugar en nuestros oídos, con su percu inconfundible y las teclas punzantes de un sinte que se mete en la mente. El disco nos ofrece una versión un poco más extendida que la del videoclip, que dan ganas de pararse y poner el cuerpo.

“Si bien el disco tiene un concepto, o una unidad sonora, no está pensado el hecho de que las canciones sean largas. Hay una especie de homenaje a la música de club, a la música electrónica entre comillas que hace que sean canciones largas si uno está acostumbrado al formato canción. Pero no se pensó. Es un disco muy de compu, muy de cuarentena. Se compuso de lleno en la computadora, sin ensayo. En la computadora uno va produciendo, se va jugando de a pequeños loops y secuencias. Después el Nico grababa los bajos en la casa y me mandaba. No tiene ensayo este disco, esa es la particularidad. Y lo casi enteramente instrumental, que también fue una decisión. Porque casi todos los temas tenían letra, y quedó solo una frasecita para un tema, este susurro. Dejamos que hable la música.” Palabras del Colo durante la entrevista, explicando un poco el método de trabajo que abordaron en el disco, y el concepto sonoro que une a las canciones.

Continúa con Casa, un bombo en negra y capas de sonidos que se van presentando, desde percusiones que suenan a golpes de parche reales, hasta pequeños ruiditos digitales. El concepto sonoro que explica Eh Bo se siente de lleno en la unidad de las canciones, en música que lleva casi inevitablemente al baile. Cierra el disco Susurro, el primero de los adelantos y la última de las canciones. Entrando de a poco, con subidas y bajadas, vaivenes sonoros y emocionales y muchas de esas cosas que definen a CKCK en una de sus diferentes facetas. Cerrando con ese susurro, las únicas voces grabadas para este material, que nos llevan a poner el oído con mayor atención.

Del house a la cumbia, atravesando el downtempo y una gama musical a la que se complica etiquetar. Y es ahí donde entra bien una descripción que ellos mismos dan, la de “Electrofusión desgenerada”. Me quedo con este mote, pues me costaría mucho encontrar uno mejor.

El arte de tapa del disco es un óleo obra de Alejandro Rosetti, y quienes están pintados en ella no son Eh Bo y Kolia, sino que son su padre y su hermano.

CKCK es un dúo con diversas caras, que en Tablada Hollywood muestra de lleno una de ellas. Y están trabajando en otro material que ya está casi enteramente cocinado, que es completamente acústico. Esa versión que también les conocemos, de criolla y contrabajo, pero que aquí traerá sumado un arreglo de cuerdas a cargo de Joel Tortul. Bien canción. Pero ya habrá tiempo para hablar de esto.

Mientras tanto, Tablada Hollywood ya está disponible para escucharse en todas las plataformas digitales.

 

Texto: Gonzalo Luján

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