Volver al amor por bailar

La Compañía PolleraPantalón se presentó el viernes en el Cec con su última producción Siempre Volvemos a Amar.

"El amor se establece en esta obra como un anclaje, un lugar a donde volver, un espacio vulnerable a la medida de otros cuerpos. Lo que importa es el vínculo como forma de crear la existencia y como posibilidad de narrar sus historias. Lo aleatorio del sentido en los vínculos y en la obra hace que ésta tome una forma nueva cada vez. Sin pretensiones argumentales de antemano, sin la necesidad de finales felices, solo en la posibilidad de cuerpos moviéndose para ser"

La improvisación es el eje de la danza que tejen Cecilia Colombero, Julia Carey y Julieta Almirón. Las había visto hace tiempo, prepandemia, precovid, pretérito alejado ya, en el galpón de la Emau y ahora es otro galpón, el del Cec, el que las recibe. Sin embargo, ver la obra nuevamente no implica ver lo mismo, pues la danza cambia constantemente al compás de lo que dicte el momento, la música y los cuerpos en continuo movimiento.

Justamente la corporalidad se plasma como lugar de búsqueda, encuentro y archivo que se resignifica cada vez. Previo al comienzo de la obra, se pudo ver también la muestra "Entre registro y acción" o parte de ella, ya que la exhibición se completa con performance en vivo. E inevitablemente pienso en cómo es el registro en la danza, cómo se guarda y qué se lleva en el cuerpo, en lo que vivimos, en lo que hacemos y dejamos de hacer. Pienso que todo esto convive y se superponen realidades, pasos, cuerpos, espacios y tiempos. El orden se puede alterar pero todo está ahí y siempre hay nuevos hallazgos también. Las bailarinas siguen de alguna manera esta lógica. Cada función es un barajar y dar de nuevo con el recuerdo imborrable de lo que fue y de lo que pudo ser de ellas, de la danza y del amor.

Siguiendo el protocolo, los espectadores ingresamos al espacio reservado para el espectáculo. Nos hallamos distanciados, muy distanciados unos de otros. ¿Qué tan rentable es el arte así? ¿Cómo sostener espacios artísticos y creativos así? El público y lo público confluyen aquí para apoyar y sostener la cultura en tiempos de incertidumbre garantizada.

Antes de salir a escena se ve el alistamiento de los cuerpos protagonistas, se reflejan sombras de brazos que se estiran sobre el ladrillo del galpón y se percibe que ya comienza la acción. Los niños, que se ubican en las primeras filas, aplauden ante el apagón reclamando el inicio, pero hay gente que resta por llegar aún. Pronto inicia y hacen su ingreso las dj vestidas con capas largas. Inmediatamente, debajo del cenital comienza el primer solo, sorteo previo que anuncia quién de las bailarinas inicia la danza cada función.

El rincón izquierdo del espacio escénico se inunda entonces de un par de brazos y mangas como alas metalizadas. Luego se suceden movimientos frenéticos, articulados, acrobáticos y fluctuantes por parte de cada bailarina que despliegan toda su corporalidad en el piso duro de cemento, que se cuela en moretones en el cuerpo de ellas. La música que va de Shakira a Edith Piaf y tantos otros se centra en los clásicos del amor que todos alguna vez cantamos, gritamos y bailamos, cómo no. Luego, alguien del público en la calle dirá que "ve la música a través de la danza de las chicas", lo ve a través de temas que están intervenidos por las dj's, que suman electricidad a cada momento, dejando lugar protagonista también al silencio que retumba en el galpón y en cada uno.

A su vez, las tres bailan maquilladas a tono, con prendas que van y vienen, se ponen, sacan y dejan tirado bajo una dudosa custodia de niños que ante la oportunidad se hacen con parte de él como un botín del espectáculo que ellos también hacen, porque se bailan todo desde el primer momento.

Las bailarinas danzan en solos, bailan con los ojos, la boca, la lengua, bailan con todo su ser, bailan también haciendo una danza común, que las une como en una gran fiesta de celebración, bailan para ahogar las penas juntas con amigas y al final los aplausos invaden el Cec.


Ficha Técnica:
- Performers: Julieta Almirón, Julia Carey y Cecilia Colombero.
- DJs en vivo: Vishanas (Magdalena Ibarra Troiano, Candela Avendaño)
- Iluminación: Federico De Battista
- Maquillaje: Ignacio Campos
- Diseño gráfico y coproducción de imagen: Lis Mondaini
- Diseño y confección de vestuario: Guillermina Elinbaum
- Redes, fotografía y video: Joaquín Martínez y Andrés Mainardi.


Texto: Viqui Oceanía - Tengo Danza
Foto: Joaquín Martínez

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