Tarde gris

Moralejas para los más peques, cortesía del hombre detrás de "El barullo". Don Ramone nos vuelve a deleitar con una historia minimalista y futbolera ¿La pelota manda?. Por Don Ramone

Foto: Renzo Leonard

Una vez, como todas las tardes en el barrio donde vivía Nicolás, los chicos salían a la calle para hacer lo que más les gustaba: jugar al futbol entre amigos. Los arcos los armaban con piedras que había en la vereda o con mochilas, no había laterales y debían tener cuidado para que la pelota no se vaya lejos debido a la ausencia de alambrados. El final de los partidos no lo marcaba un reloj o un silbato sino cuando se escondía el Sol.

Nicolás era el dueño de la pelota, que para él era un patrimonio que no podía escapar de sus manos (o de sus gambetas), porque además de causar demasiadas alegrías entre sus amigos era un regalo que le hizo su abuelo Guillermo una semana antes de morir. Él le enseño desde niño que el futbol no era nada si no se jugaba con alegría, y que los amigos eran una parte fundamental de la vida. Nico sufrió mucho la pérdida de su abuelo, y debido a eso, la pelota significaba mucho para él.

Un día, como todos los demás, todos los chicos se encontraron en la calle y se dispusieron a jugar un “picadito”, pero esta vez el partido termino antes de tiempo, y no por un silbatazo, sino por un ruido que desalentó a más de uno, y sobre todo a Nicolás. La pelota, luego de un remate con mucha potencia, no soporto tantos partidos, y en ese mismo instante exploto. Todos se desanimaron por el término adelantado del partido, pero Nicolás sintió una pena enorme.

Cuando llego a su casa le conto a su mama lo sucedido, y ella le dijo:

-Tu abuelo debe estar contento.

-Porque lo estaría?, pregunto Nicolás.

-Porque te dio la pelota para que la disfrutes con tus amigos, no para que le dejes en un pedestal. Ahora quiero que salgas a jugar con los chicos.

En ese momento Nicolás comprendió que en la vida no hay que aferrarse a lo material, sino a los momentos que nos dejan nuestros seres queridos. Ahí nomás salió corriendo con sus amigos y se puso a jugar como deben hacerlo todos los niños.

La vida nos la dieron para que la vivamos, para que la disfrutemos, para que gocemos, pero no para dejarla ahí, en un pedestal.

La leona sale a cazar y cuida a la manada, el león solo ruge….

*Don Ramone es el conductor de "El Barullo"  - Miércoles de 9 a 10 AM por www.planetacabezon.com

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