NOTAS  16 de septiembre de 2018

Aquella vez en que dos astros se unieron.

¿Sabían ustedes que una vez Marlon Brando y Stanley Kubrick intentaron trabajar juntos? Bueno, quedó en el intentaron.

Por Agustín Barcos.

 Corría el año 1958 y la productora de Marlon contrata a Stanley Kubrick (que se había hecho conocido por dirigir "Senderos de Gloria") para dirigir el western "El rostro impenetrable". Para ese entonces, Marlon ya era un oscarizado actor que reventaba las taquillas, por eso imagínense el ego y los aires de divo que tenía. Lo recibió a Kubrick en su casa japonesa en la cima de las colinas y lo obligó a caminar descalzo para no estropear su suelo de madera de teca, según lo reveló Luis Gasca en su biografía sobre Brando. 

Stanley, con sus formas irónicas se sacó los pantalones y anduvo en calzoncillos y camisa ese día. El problema empezó con el trabajo. Hacía fastidiar a Kubrick todo el tiempo, reescribir el guión cientos de veces. La gota que rebalsó el vaso fue el capricho de Marlon por darle un papel protagónico en la película a una joven francesa que no era actriz. "No sabe actuar, Marlon" le dijo Stanley. El, enojado porque no cumplieron el capricho (¡cómo osaron cuestionar su criterio!) despidió al (¿más grande?) director.

Cómo se nota que no tienen idea, dijo Marlon, y decidió él mismo dirigir la película, en su primera experiencia como director de cine. A los seis meses Marlon termina la película (con dos meses de retraso y unas cuantas botellas de vodka encima) y el resultado fue una película que fracasó en la taquilla, pero que el tiempo la puso en el lugar de las buenas películas de western; y que incluso dicen que fue una influencia para la posteriores. Y esta fue la primera y única experiencia de Marlon como director y un caso más donde dos genios no se pueden poner de acuerdo

Junto a Karl Malden, quien lo acompañara en Nido de ratas y Un tranvía llamado deseo, dos de las películas mas aclamadas de Brando. 

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