NOTAS  8 de noviembre de 2018

Asoma la quinta edición de Psicotropía Carcarañá

Este 17 y 18 de noviembre es la cita en el Parque Carcarañá para la 5ta edición del festival del under regional.

Comenzamos a llegar a la recta final del año y eso nos pone ansioses. Y no estoy hablando de ir yendo a compar el pan dulce para freezarlo y que llegue a navidad, ni de las 387 graduaciones ni despedidas de año. Hablo de Psicotropía, el festival que llega a su quinta edición, y que representa a toda la cultura independiente de la región. 

Nos ponemos ansioses porque este festival realmente nos representa a todas las personas que formamos parte del colectivo cultural independiente de Rosario y alrededores. Y además, porque es mucho más que eso, mucho más que un gran festival. Es un espacio para la comunión, para romper con la rutina y escapar dos días al refugio del arte y la naturaleza. Y dos días en la vida nunca vienen nada mal. Mas todavía si en esos dos días nos encontramos entre nosotres fuera de la mochila del día a día y de las responsabilidades dentro de un rato. Son dos días en los que estamos apartades de todo eso, y entregades a la conexión. Eso es lo distinto que ofrece Psicotropía, mas allá de las increíbles bandas, es un espacio y tiempo para encontrarse como comunidad psicotrópica, para respirar un bosque inmenso y lleno de vida, y para viajar con música alada.

Este año se adelanta el festival y se realiza el sábado 17 y domingo 18 de noviembre, estando el Parque Sarmiento de Carcarañá abierto exclusivamente para los asistentes a esta reunión. La pileta nos espera sólo a nosotres para refrescarnos luego del calor del arte. El bosque sabe que nos recibirá.

Este año la organización apostó a mantener algunas bandas que ya son clásicas del festival, pero al mismo tiempo a renovar un poco la grilla, con artistas jóvenes y proyectos de otros lugares del litoral, y no sólo de Rosario e invitados de Buenos Aires. Destacable es la inclusión de bandas de la región como lo son Africa de Marte (San Nicolás), Nebulosa (Venado Tuerto), 3223 (Pergamino) y Sonidos de la Tierra (Carcarañá). También se suman bandas jóvenes que se han ganado un lugar en la escena groovera rosarina, como lo son Cortito y Funky, Caliope y Biyo.

No faltarán tampoco locales bien conocidos por los seguidores psicotrópicos del festival. Láquesis, viejos paladines del rock progresivo, abriendo el segundo dia; y por otro lado, los encargados de cerrar el festival pasado con un baño de crema. Una de las bandas mas convocantes de nuestra ciudad, necesarios, infaltables, conexionistas y únicos en materia de hacer mover el culo al público, la Groovin' Bohemia tiene su lugar en la grilla.

Importantes visitas desde grandes ciudades del país. Los ya bien conocidos del festival como lo son Pampa Trash, Hungría, Translúcido, los marplatenses del PCC, que pasan este año a romper cabezas al escenario principal, y el plato fuerte cordobés que se repite del año pasado, Sur Oculto. Se suma también como una nueva visita de este año, con su disco ochentoso y desde Buenos Aires, Gativideo.

Los dos días del festival arrancan desde temprano en algún lugar del bosque con propuestas acústicas y desenchefudas. Wiradjuri y Ramiro Benetti el primer día. Sonidos de la Tierra y ColonikoColokio abriendo el segundo día.

Por otra parte, el cierre de ambos días estará a cargo de propuestas más electrónicas. El primer día luego de la destructora presentacion del PCC, Naub nos transportará al escenario del bosque con su experimentación en movimiento, y habrá que seguirlo porque es él quien nos llevará hacia el fuego del bosque, donde luego de su presentación nos terminaremos de entregar al ritual con los sonidos arabezcos y a su vez electrónicos que nos regalará Juan Fak. El segundo día, luego del cierre funkero con Africa de Marte, el vikingo del groove Mat Spiaggi se encargará de mantenernos en movimiento y cerrar esta catarata de arte.

Ya falta muy poco para este nuevo encuentro que tanto disfrutamos, luego de una larga espera Psicotropía V ya está al caer. Nos vamos preparando, porque sabemos todo lo que significa. Es un ritual de conexión, marcado por todos los elementos: el fuego interior, el agua del Río Carcarañá, la tierra de un bosque lleno de vida, y el aire libre que se deja respirar. Cargado de emociones, el espacio donde podemos entregarnos al abrazo que necesitamos. El espacio para bailar entre los árboles. El espacio para abrir las puertas de la percepción. El espacio para ser.

 

Texto: Gonzalo Luján

Foto: Mariano Armanini

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