Bocas infinitas

Cuento post-moderno, post-fisico, post-filosofico, post-romantico, post-eado.

El Jardin de Epicuro.

Las insipiencias necesarias de los encuentro casi mortales, de lo radiante y redundante - en tanto acontecimiento temporal - que subyace dos cuerpos en movimiento; pero aún separados. ¿Y la atracción? De repente un impulso vertiginoso se apodera de los huesos, que se tornan densos y pesados, tendiendo a estirarse cada vez más lejos como un rayo de luz. Las risotadas de energía invaden el espacio entero, que lentamente va confundiendo los límites, los contornos de cada mirada, de cada labio entre abierto. Los corazones se agitan y comienzan a bailotear por la caja toraxica; que se abre por las puntas y se transforma en esa misma habitación, conteniendo millones de átomos en estado de excitación, queriendo transformar profundamente la realidad;

del momento;

de ese preciso instante espacial; con la misma cantidad de viento soplando, los mismos colores de paredes, las puertas; el cielo estrellado sellado como una fotografía;

que se difumina y se enreda con las luces, los dientes, la pelota que danza de un lado a otro como oda al encuentro. Se condensa todo al mismo tiempo que los sentidos se expanden fuera del cuerpo: los limites desparecen y todo se hace más liviano, más cerca, la piel se comparte apretándose con intensidad de encarnación,

hasta que de repente el latido se transforma en pulmón de una inmensa criatura de polvo... en la que ahora mismo se ven envueltos como un delicado beso... que aparenta ser el primero - en tanto acontecimiento temporal-

aunque también podría ser el único,

único beso de dos cuerpos;

los que se pasan la pelota con las manos; los otros dos en el techo; de aquellos dos a media cuadra, a 5000000 km de distancia, en otro planeta... un único beso que fue el primero y el último, porque duró para siempre en esto que somos hoy;

esto que a veces se contrae y se aísla, dejándonos solos, huérfanos... pero que a veces; también a veces, un acontecimiento (en este caso un encuentro) resuelve expandirse en magia pura; que termina siempre redundando - en tanto acontecimiento temporal - en un beso eterno de infinitas bocas.

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »

Relacionadas