Noche de pop federal con Rayos Láser y Muñecas

Rayos Láser llegó a la ciudad de Rosario para presentarse en el CC Güemes junto a Muñecas.

Un jueves de noviembre nos encontró atravesando el centro hacia Pichincha, con la luna mirándonos, partida al medio en el centro del cielo, dirigiéndonos al CC Güemes, para presenciar el show que brindaría Rayos Láser acompañándose por los locales de Muñecas, en una noche de pop federal, ese que nace en el corazón del país.

Cuando ya estaba todo el público ubicado en sus asientos, salió al escenario Muñecas a pura potencia. Entre el humo y la oscuridad la banda comenzaba a sonar y a los saltos aparecieron Fabrizio Zero y Marcos Ribak.

Un sonido afilado, sintes encendidos y el cuerpo que pide movimiento. Rápidamente su público se fue adelante de todo, aprovechando que, si bien había mesas, el baile ya está habilitado. Un show sin altibajos, que se mantuvo arriba, y tuvo picos de emoción en varias canciones de su último álbum, Festival de Sombras, como en Manjar, o en Tema de Bichito, en el que subió como sorpresa Manu Piró.

Eso fue el show de Muñecas, que en un ratito lo dio todo. Una banda con una identidad bien lograda, que tiene el pop que se te mete adentro y le pide movimiento a tu cuerpo, que lo necesita. Y está bueno darle a tu cuerpo lo que necesita.

Después de un respiro llegó el turno del plato fuerte de la noche: Rayos Láser. La fuerza linda que dejó arriba del escenario Muñecas, se mantuvo flotando detrás del telón, y se multiplicó cuando este se volvió abrir.

El ahora cuarteto oriundo de Villa María viene celebrando diez años de música, y lo hizo con esta gira que los llevó a recorrer el país una vez más, presentando El Reflejo, su último disco que fue nominado a Mejor Álbum Pop en los Latin Grammy.

El público que estaba un tanto tímido al comenzar el show, se fue acercando adelante a medida que fueron pasando los temas, algunos actuales y otros ya clásicos. No quiero dejar de destacar lo que generan en su gente. Al darme vuelta para ver cómo lo estaba viviendo el público, noto que abundan las caras de felicidad, los abrazos cantando y las ganas de compartirlo. Si bien muchas de sus canciones tratan sobre el desamor y algunos dolores, era justamente el amor el sentimiento que invadió la sala. Y en todo eso que va más allá de la canción misma, en el trasfondo de todo, había un encuentro hermoso.

Hubo un momento para que todo baje con canciones suaves y dieron ganas de levantar encendedores, y ahí sonaron temas como Lo mejor para mí. Y luego todo volvió a subir, con la potencia instrumental que partía desde el pop pero que no temía en encontrarse con la fuerza del rock, con riffs estridentes de guitarra que calan hondo en tu cabeza.

Con Sofi estábamos adelante, contra la vallas, poniendo el cuerpo entre la gente que disfrutaba. Ver un show también es eso, no sólo tener la atención arriba del escenario, sino también estar entre la gente que lo siente y lo vive, estar presente en tu cuerpo y en lo que te pide mientras percibe la música. Mientras ella tomaba fotos, retratando instantes, compartíamos lo que nos pasaba, desde la complicidad del disfrutar de la música y estar presente en el momento, ríendo y bailando cuando la cosa sucede. Y eso es un montón.

Fue llegando el cierre del show y sonó el último gran hit de la banda, el que todes esperaban: Ya me hiciste mal, que fue un estallar colectivo. Y como la gente se quedó con ganas de un poco más, y lo pidió, la despedida fue Se borró. Y ahora sí. Se despidió la banda feliz de haber vuelto a nuestra ciudad y tras el saludo grupal, la última imagen que nos quedó de ellos fue la del baterista yéndose, con la remera que decía Rayos Láser en su espalda, esos mismos Rayos Láser que nos atravesaron completos por un rato.

Pop federal en la noche del CC Güemes, ese que nace en el corazón del país, que te abraza con melodías y que se mete en vos. Muñecas y Rayos Láser nos regalaron un momento y nosotros les regalamos nuestra presencia.

 

Texto: Gonzulu
Fotos: Sofía Coloccini

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