Música de fondo desde el Monumento

La demostración de que la lluvia y el rock pueden ser términos contradictorios. Vips, terquedad empresarial y actitud rockera contra el mal clima. Por Cabezón Nro. 27

Fotos por Renzo Leonard

El pasado jueves 6 de febrero le tocó a Rosario recibir el Movistar Free Music, nada más ni nada menos que en nuestro querido Monumento. Este lugar cuenta en su historia con innumerables eventos que han logrado entretener a los más diversos gustos y, en mayor o menor medida, uno ha llegado a tenerle un especial aprecio.  A pesar de esto, es difícil conseguir una gran convocatoria cuando estuvo todo el día lloviendo y no parece que fuera a cambiar. Aunque la terquedad de la gente de Movistar de hacer el recital aún con lluvia y una mano de parte de la tormenta que se cansó y se fue, consiguió que lentamente la gente tomara su lugar en un Monumento que a las nueve de la noche tenía todo el espacio para dejarnos decidir donde sentarnos. Aquellos que hicieron el esfuerzo, e intentaron entrar al vip, lograron conseguirlo, mostrándonos que llegar temprano no es tan malo.

Así comenzó la noche, con la apertura por parte de Intrépidos Navegantes, banda que no sólo tuvo que enfrentarse a una nave vacía, sino también a tocar con un sonido que hizo que la gente del vip se fuera a ver el río. Y es que cuando uno se toma el tiempo de a ir a un recital, sobre todo con una lluvia que paró unas horas antes y en un lugar como el Monumento, uno espera como mínimo que le llamen la atención, no pararse junto a más gente a escuchar música de fondo. Eso es justamente lo que nos encontramos, un sonido que no destacaba nada, y hacía sonar la banda como si estuviera saliendo por la radio del colectivero. A pesar de todo esto, la banda atrajo a más gente que fue acomodándose por todo el monumento, sobre todo en las escaleras que bajan a la nave.

A Utopians, banda que continuó a Intrépidos Navegantes, también le tocó enfrentarse con el sonido, pero lo hicieron de otra forma. Dispuestos a comerse el Monumento, supieron ingeniárselas para romper con esta desventaja, aunque fueron varios temas los que se sacrificaron para lograrlo. Mostrando cada vez más energía, cerraron su lista con el tema “Estallando desde el océano”, cuyo resultado fue que al momento de irme a dormir, pusiera un disco de Sumo.

Ya con el Monumento casi por la mitad y el vip lleno, en un intento desesperado por hacer tiempo y que llegara más gente, se hizo una entrevista a la banda principal. Entre preguntas que no le interesaban a nadie e intentos de levantarse a la modelo, la gente se empezó a cansarse.  El resultado de esto fue que pareciera que los músicos uruguayos se habían olvidado que iban a tocar  y que desde el costado de la “M” gigante comenzara una silbatina que se fue contagiando hasta que pusieron fin a la entrevista.

Finalmente tocó el Cuarteto de Nos con problemas de sonido desde antes de subir. Estos pasaban por una guitarra que no se escuchaba, coros que no existían y otros tantos que hicieron que los mismos músicos se disculparan avisando que no tuvieron prueba de sonido. A medida que pasaban los temas la situación fue mejorando, y siempre de la mano de lo bizarro lograron hacer mover a la gente que habían convocado.

En resumen, lo que hizo falta fue un buen sonido ya que estas tres bandas se merecían mostrar mucho mejor todo lo que tienen para dar. Por lo que sólo queda verlas en sus próximas presentaciones propias para disfrutarlas como se debe.

Cabezón Nro.27

 

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